Buscamos la aceptación y cariño de aquellos que nos rodean, intentamos encontrar un grupo que encaje con nosotros con quienes podamos expresarnos libremente, pero no siempre ocurre así y la gente suele verse inducida a las modas que hasta cierto punto funciona unificando (mentes manipulables con mas mentes manipulables). Las modas les ahorran el trabajo a las personas de expresarse libremente, estandarizando un arquetipo común. Lo patético de la situación, como ya lo había comentado anteriormente es que la gente quiere creerse que la máscara que trae puesta un día se va a convertir en su cara. La gente se reprime por miedo a no agradar a los demás, pero quien en verdad se expresa libremente, tarde o temprano encuentra a sus iguales.

Otra de las formas en que buscamos la aceptación es en el cariño de una pareja. Todos buscamos el amor de una madre, un amor incondicional, un amor libre de prejuicios y puro. Pero solemos enfocar nuestras necesidades en nuestra pareja, es decir buscamos aquello que en nosotros mismos no podemos reconocer, en nuestra pareja. Buscamos que el estar con esa persona que nos a completa algún día nos haga completos. La dependencia de uno de los integrantes en una relación siempre lleva al fracaso, ambas partes deben nutrirse de la relación. Pienso (poco objetivamente) que la relación perfecta puede llegar a existir… aun que puede que cueste encontrarla.
Como conclusión, podría decir que tal vez el problema de muchas relaciones humanas, es que le damos más importancia a lo que los demás piensan y con el tiempo vamos perdiendo la oportunidad de pensar y expresarnos por nosotros mismos. No deberíamos darle el poder a nadie de hacernos sentir bien con un alago o mal con una crítica, el poder de manejar nuestras emociones debería de estar en nosotros mismos únicamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario